vivir sin empleo, de Julio Gisbert Quero

Trueque, bancos de tiempo, monedas sociales y…

  • Autor: Julio Gisbert Quero
  • Editorial: Los Libros del Lince 2010
  • Lengua: castellano
  • ISBN: 9788493703882
  • Páginas: 250
  • PVP: 14,50 €

La terrible crisis que estamos padeciendo cierra las puertas del empleo a millones de personas. Para ellas, lo primero es encontrar de nuevo trabajo remunerado. En espera de ese día, ¿qué podemos hacer?

Un experto en las alternativas a la economía del empleo nos cuenta en este libro cuáles son las opciones, dónde y cuándo se han llevado a la práctica, con qué resultados.

Vivir sin empleo analiza de forma pormenorizada las más importantes: las redes de trueque, los bancos de tiempo, las monedas sociales, la otra banca y los sistemas de ayuda mutua.

referencia, www.vivirsinempleo.org

y Google, ¿cómo la haría?, de Jeff Jarvis

HAGAS LO QUE HAGAS, GOOGLE LO ACABARÁ HACIENDO MEJOR QUE TÚ Y ADEMAS GRATIS.

¿ESTARÁS PREPARADO?

  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Páginas: 288 pags
  • Medidas: 15.0×23.0 cm
  • ISBN: 9788498750607
  • Nº Edición:1ª
  • Año de edición:2010
  • Editorial: Ediciones Gestión 2000
  • Plaza edición: BARCELONA
Resumen del libro
A nadie sorprende la pregunta que plantea el título de este libro. Y es que Google ha sido la empresa con el mayor crecimiento en el menor período de tiempo de la historia. Es una marca cuya dimensión ha alcanzado cotas inusitadas y cuya gestión se ha convertido en ejemplar en todos los ámbitos.
Con la voluntad de saber qué se esconde tras ese éxito y, más importante aún, qué podemos aprender de él, Jarvis nos descubre 40 sencillas reglas que toda empresa debe seguir. Asimismo, nos enseña la realidad de la era digital, una era de cambios y retos constantes pero que nos ofrece grandes oportunidades. Y para ello nos pone ilustrativos ejemplos tales como: un coche diseñado por sus conductores o una universidad en la que los estudiantes determinan su plan de estudios. Un libro sorprendente e imprescindible.
Jarvis es el más inteligente analista tecnológico y de medios.” Financial Times
“Las lecciones de Jarvis siempre vale la pena tenerlas en cuenta.” Wall Street Journal

la lógica oculta de la vida, tim harford

COMO LA ECONOMÍA EXPLICA TODAS NUESTRAS DECISIONES
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Páginas: 352 pags
  • Medidas: 16.0×24.0 cm
  • ISBN: 9788484606970
  • Nº Edición:1ª
  • Año de edición:2008
  • Plaza edición: MADRID
Resumen del libro
Cuando el precio de la Coca-Cola sube, la gente bebe más Pepsi. Es lógico. Y por el mismo motivo, cuando las leyes se endurecen y las penas son mayores, la delincuencia disminuye; tan lógico como que un trabajador con incentivos a cambio de resultados, se esforzará más. Estos cambios de comportamiento se pueden explicar a partir de teorías económicas, y no porque tengan que ver con el dinero sino porque la economía es el estudio del comportamiento racional y la gente racional responde a las compensaciones y a los estímulos. Cuando los costes o los beneficios de algo cambian, la gente modifica su comportamiento. Pero, ¿podría trasladarse esta simple teoría a todos los ámbitos de nuestras vidas? El sexo, la sociedad, la guerra, el amor, el racismo, las relaciones laborales, la política o el juego: todo con lo que convivimos diariamente tiene para Tim Harford una lógica basada en los principios económicos más elementales. Tras vender más de 600.000 ejemplares de su primer libro, El economista camuflado, Harford nos presenta la nueva economía del todo, que pretende arrojar luz sobre aquellas regiones oscuras del ser humano. Escuchemos lo que la economía tiene que decir de nuestras vidas.
El economista camuflado, primer libro de Tim Harford, ha obtenido un éxito rotundo después de vender más de 600.000 ejemplares; su segunda obra se espera ya con impaciencia en todo el mundo.
Los libros de economía fácil en los que se explican principios aplicados a la vida cotidiana se han hecho un hueco en el mercado y han cosechado un público fiel aunque siguen siendo atractivos y novedosos para los lectores.
A diferencia de El economista camuflado, La lógica oculta de la vida se centra más en el en el ser humano y en la sociedad. Es interesante conocer lo que una ciencia, cuyo principal elemento de estudio es el dinero, puede decir acerca de nosotros mismos.

Lucro sucio, por Joseph Heath

Ficha Técnica
  • Autor: Joseph Heath
  • Editorial: Taurus Pensamiento
  • Lengua: castellano
  • ISBN: 9788430607624
  • Año de edición: 2009
  • Páginas: 360
  • PVP: 21,00 €

Resumen del libro

Heath desmonta las falacias tanto de la izquierda como de la derecha. Al final, ninguna vaca sagrada queda en pie.

Los economistas tienen mala fama. No sólo asumen que todo el mundo es interesado y amoral sino que casi siempre son absolutamente partidarios de la economía de mercado. De ahí que la gente que no comparte esas ideas tienda a ignorar cualquier cosa que le diga un economista. Además, entre quienes saben poco del tema -el contribuyente medio y la mayoría de los políticos y periodistas-, casi todas las ideas preconcebidas son falsas. Pero incluso para la gente más preparada, éste es un campo minado de falacias y errores. En un momento de inestabilidad sin precedentes, este libro sirve de contrapunto a todas las falsas creencias de nuestra maltrecha economía.

el economista camuflado. la economía de las pequeñas cosas, por Tim Harford

Ficha Técnica

  • Autor: Tim Harford
  • Editorial: Ediciones Temas de Hoy
  • Lengua: castellano
  • ISBN: 9788484606178
  • Año de edición: 2007
  • Páginas: 320
  • PVP: 19,50 €

Resumen del libro

¿Por qué pagas en Starbucks por una taza de café el triple de lo que pagarías en un simple bar? A partir de esta sencilla pregunta Tim Harford, uno de los economistas más prestigiosos del mundo, se convierte en un detective que nos enseña a seguir las pistas para averiguar cómo funciona el mundo. Poruqe quizá pienses que simplemente estás disfrutando de un capuchino espumoso, pero el economista ve otra cosa: tu capuchino refleja el producto de un sistema de complejidad asombrosa. El economista puede explicar cómo funciona un sistema como éste, cómo las empresas intentarán explotarlo y cómo tú, como consumidor, puedes protegerte. Un libro divertido, ameno y accesible para comprender el mundo a través de la economía de las pequeñas cosas.

si el dinero circula se acaba la crisis

dinero circulando

Es agosto, una pequeña ciudad de costa …, en plena temporada; cae una lluvia torrencial hace varios días, la ciudad parece desierta.

Todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un ruso forrado y entra en un pequeño hotel con encanto.Pide una habitación.

Pone un billete de 100€ en la mesa del recepcionista y se va a ver la habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

El carnicero coge el billete de 100€ y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

Éste se da prisa a pagar lo que le debe al proveedor de pienso para animales.

El del pienso coge el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con la prostituta a la que hace tiempo que no paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta coge el billete y sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a lashabitaciones, dice que no le convence ninguna, coge el billete de 100€ y se va de la ciudad.

Nadie ha ganado un duro, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mir el futuro con confianza!

MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS

Silvio Gesell (1962-1930) en su libro El Nuevo Orden Económico Natural

silvio gesell

Silvio Gesell (1862-1930)

Silvio Gesell, empresario y economista germano-argentino. Hijo de padre alemán protestante y madre valona católica, vivió y trabajó muchos años en Argentina. Gesell fue siempre un autor muy crítico con las teorías económicas dominantes en su época. Keynes apreció mucho su teoría del interés, hasta el punto de que Gesell es el economista más citado en su “Teoría General…”, y llega a decir de él: “Creo que los pensamientos de Gesell serán en el futuro más importantes que los de Marx” (Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, Capítulo 23).

Tras dos años de estancia en Málaga (España), donde trabajó en las bodegas “Heredia Hermanos”, y tras cumplir el servicio militar en Alemania, emigró en 1887 a Buenos Aires (Argentina). Allí funda un negocio propio, la firma “Casa Gesell” dedicada a la producción y distribución de artículos para bebés, que consigue un gran éxito comercial en toda Sudamérica. En 1900 compró una hacienda en Ginebra, Suiza donde pasaría seis años como agricultor. Volvió a Argentina después de la muerte de su hermano que también había inmigrado allí.

Casado con Anna Böttger, tiene varios hijos, el tercero de los cuales, Carlos Idaho Gesell, nacido en Buenos Aires en 1891, será el fundador de Villa Gesell, actualmente un municipio turístico de la provincia de Buenos Aires en acelerado crecimiento.

En 1911 regresó a Alemania, donde siguió estudiando y publicando sobre temas económicos. En abril 1919, Silvio Gesell entra a formar parte como Ministro de Economía del Gobierno de Consejos de Baviera, un gobierno revolucionario de carácter libertario. Pero desempeñó su cargo solamente por unos pocos días ya que ese gobierno fue derrocado por una también efímera revolución comunista. Acusado de “alta traición”, fue encarcelado junto a todos los participantes del Gobierno. Silvio encaró su propia defensa y consiguió ser absuelto. Murió en 1930, en el asentamiento cooperativo agrorreformista Eden-Oranienburg.

Las ideas de una moneda oxidable fue desarrollada por el comerciante Silvio Gesell (1962-1930) en su libro El Nuevo Orden Económico Natural, y se aplicaron por primera vez con gran éxito en Wörgl, Austria, en 1932.Esta comunidad emitió una nueva clase de dinero, llamado “confirmaciones de trabajo” con un valor a los Chelines oficiales. Con esta moneda propia, se contrataron trabajadores para realizar obras públicas y los ciudadanos podían pagar los impuestos a la comunidad, cerrando así un ciclo monetario. Mediante una comisión de un 1% al mes sobre el valor del dinero se aseguraba que nadie acumularse la moneda y cortara el ciclo. El dinero circulaba rápidamente de mano en mano y siempre estaba disponible para el desarrollo de la economía local. En un año descendió la desocupación un 25%, mientras que en la misma época esta había aumentado en Austria un 10%. A pesar de su éxito, o a causa de este, el experimento fue prohibido al cabo de un año.

el experimento del “dinero gratuito” de Wörgl

La voluntad política existió a principios de los años treinta en el pequeño municipio austriaco de Wörgl am Inn, en donde se introdujo oficialmente y dentro de un marco regional limitado una nueva moneda con tasa de garantía de circulación. El trasfondo venía dado por la crisis de la economía mundial con sus terribles consecuencias en forma de desempleo masivo. Este se explicaba por la política de deflación de los bancos centrales de la época, en Austria y en Alemania, es decir, una reducción de la cantidad de dinero, que se adaptaba a las menguantes reservas de oro. (Se había llegado a esas desviaciones masivas de oro a consecuencia de las crisis bancarias en los EE.UU. y la rescisión de los créditos americanos concedidos a Austria y Alemania). Debido a la reducción del dinero el flujo dinerario había empezado a detenerse, y con él el flujo de mercancías, de forma que cada vez eran más las empresas que quebraban. La equivocada política de deflación de los bancos centrales y de los gobiernos a la sazón estranguló la economía en toda regla, precipitándola hacia la crisis.

Era en este contexto que en 1932 el municipio de Wörgl decidió introducir una moneda alternativa con garantía de circulación, para de este modo volver a estimular el flujo de dinero y de mercancías en su región. Este dinero circulante, liberado del interés, por lo cual se le llamó “dinero gratuito”, se pagó a todos los empleados de la administración municipal. Además participaban en el experimento empresas radicadas en la región, y muchas de las tiendas locales aceptaban este dinero como medio de pago. De forma que este dinero en poco tiempo adquirió un elevado grado de aceptación, convirtiéndose en una especie de medio de pago generalizado. La moneda austriaca oficial, que seguía vigente, fue siendo reemplazada más y más por el “dinero gratuito”. Por el dinero gratuito gastado se recogían el importe equivalente de chelines austriacos, y se constituía en depósito. Ya a los pocos meses se observaron efectos asombrosos de este experimento de “dinero gratuito”: mientras el desempleo masivo seguía subiendo dramáticamente en todas partes, en Wörgl disminuyó en el curso de un solo año en un 25%. La vida económica, muy paralizada anteriormente, volvió a florecer, y la miseria social fue reduciéndose de forma visible. La gente volvía a abrigar fundadas esperanzas de que la economía volviera a recuperarse.

La ejecución práctica de la garantía de circulación tomó el siguiente aspecto concreto: En cada billete había 12 casillas, y cada una representaba un mes del año. Una vez transcurrido el mes el billete sólo conservaba su valor de 100 y era aceptado cuando se había pegado un sello por valor del 1% del nominal en la casilla correspondiente. Quien retenía un billete durante 12 meses sólo podía volver a ponerlo en circulación si tenía pegado un sello en cada una de las 12 casillas. El retener 100 chelines durante 12 meses costaba por tanto una tasa de 12 chelines (es decir, un 12%).

Cuanto más rápido se volvía a poner en circulación el dinero, más fácil era eludir la tasa. Con la correspondiente publicidad se había conseguido que la población entendiera el principio fundamental, y la mayoría se atuvo a las reglas del juego pactadas. Los sellos se podían comprar en oficina pública y en entidades de emisión autorizadas, y los ingresos iban a parar a las arcas municipales.

El desbloqueo del dinero

La consecuencia de este nuevo ordenamiento fue que el dinero ingresado no se retenía, sino que se entregaba rápidamente. Cabría pensar que por la circulación acelerada del dinero debería producirse una inflación. Pero no es el caso, pues cada cual sólo puede volver a gastar tanto dinero como ha ingresado por medio del trabajo y de la producción, es decir, por la creación de valores reales. Al dinero gastado se le enfrenta en el otro lado de la balanza la mercancía, que no hacen más que esperar a ser vendidas. Lo que sucede con la garantía de circulación es meramente un desbloqueo del dinero, no un desbordamiento ilimitado del flujo dentro del circuito dinerario.

La circulación sí se podría desbordar cuando el dinero, como sucede en los sistemas dinerarios predominantes, se atesora durante largo tiempo y en grandes cantidades, es decir, cuando se acumula cada vez más dinero, y de repente retorna de forma irruptiva al circuito por algún motivo especulativo (como motivado por especulación de divisas). Entonces sí parece como si se hubieran roto todos los diques. Cuando revienta de verdad el agua embalsada, se producen grandes devastaciones. En cambio, si el arroyo no se hubiera embalsado hasta constituir una gran presa, sino que se le hubiera permitido seguir su curso natural, no se habría producido la inundación. De forma similar sucede con el dinero: el atesoramiento especulativo y la repentina inundación del circuito dinerario mediante la liberación del dinero acumulado son quienes crean los problemas y las inestabilidades que con un fluir de carácter continuado nunca podrían producirse.

Wörgl: la destrucción de una utopía concreta

Por cierto, que el experimento del “dinero gratuito” en Wörgl no murió fracasado, sino al revés: murió de éxito. Los increíbles efectos revitalizantes sobre la economía de la región de Wörgl habían despertado un interés creciente hacia este experimento piloto – rebasando incluso las fronteras austriacas. Gentes de todo el mundo acudían para conocer más de cerca las causas del “milagro de Wörgl”. Parece que sólo en Austria hubo más de cien municipios con la intención de introducir un sistema de dinero alternativo con garantía de circulación. Fue esta evolución la que hizo que el banco central austriaco echara el freno de emergencia y entablara un pleito contra el municipio de Wörgl invocando su monopolio en los asuntos de aprovisionamiento monetario – que le fue reconocido por los tribunales.

Con ello quedaba destruido por las fuerzas contrarias un experimento portador de grandes esperanzas, la utopía concreta de un sistema dinerario exento de interés. Pero tales reveses no alteran para nada el hecho de que es importante seguir manteniendo con vida las visiones alternativas de un futuro que defiende los valores de la vida, desarrollándolas y difundiéndolas, despertando el recuerdo de ejemplos históricos cuando estos vayan a perderse. Por supuesto que dentro del movimiento de la economía libertaria sigue siendo del conocimiento general el experimento del dinero gratuito de Wörgl, pero fuera de ella apenas se comenta en los tiempos actuales. Y eso que los estudios de este ejemplo y de otros modelos experimentales de sistemas dinerarios y de trueque alternativos podrían estimular de forma importante ensayos parecidos, adaptados a los tiempos actuales (33).

¿Dinero electrónico con garantía de circulación?

Para una economía nacional y en los tiempos actuales la configuración técnica de la garantía de circulación ciertamente se vería diferente de la que entonces se empleó en Wörgl. Si se piensa que ya ahora una parte creciente de los pagos se realiza sin transferencias físicas (mediante cheques, transferencias, tarjetas de crédito, de teléfono, etc.), y que dicha proporción va a seguir aumentando, debería pensarse a largo plazo en un adeudo electrónico automático de la tasa de garantía de circulación. En cada registro electrónico en la tarjeta de crédito o de una tarjeta monedero (en grandes almacenes, bancos, teléfonos públicos, transportes públicos, etc.) se podría calcular el importe que correspondiera a cada período de inactividad en el uso del dinero, descontándose. Los ordenadores de los bancos hoy día ya están deduciendo automáticamente los intereses en caso de descubiertos, enviando la liquidación a fin de mes. ¿Por qué no iba a ser posible entonces en relación con el dinero inactivo y retenido en las cuentas? Con la diferencia de que las tasas no irían a los bancos, sino a las arcas públicas. Quien quiera evitar esta tasa de garantía de circulación sólo necesita pasar su dinero desde la cuenta corriente a la cuenta de ahorro, en donde no pagaría tasas, y desde donde podrían fluir como crédito a otros participantes de la economía, necesitados de flujos dinerarios.

Al menos para los pagos sin soporte físico el dinero electrónico podría venir dotado de una tasa de garantía de circulación, si existiera esa voluntad política. Y para el dinero en metálico que aún circula se podrían encontrar vías técnicamente factibles y jurídicamente válidas – aunque fuera para los billetes más grandes. (En los billetes pequeños o en las monedas, no se suelen atesorar las grandes sumas de dinero, y las pequeñas cantidades atesoradas no suponen mayor molestia al circuito económico.

De: Bernd Senf, “Der Nebel um das Geld”
traducido por Marga Vidal; June 2004

de por qué fueron creados los bancos en el mundo

de la película EL CONCURSANTE

hola, me llamo “petin”

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